www.flickr.com

miércoles, 31 de diciembre de 2008

El guía.

Esa mañana todos los componentes de la expedición madrugaron. Habían tenido una noche revuelta pensando en la ruta del día siguiente. La cueva del pirata Garrapata prometía grandes tesoros y aventuras, y eso era demasiada excitación para los expedicionarios más jóvenes.

En el lugar y momento acordados, se encontraron con el guía. Un individuo alto y de rostro amable cuyos méritos llenarían entradas y entradas de un blog. Se introdujo ágilmente en el vehículo y fue indicando la dirección a seguir por el vericueto de cruces y caminos. Sin mayores problemas llegaron al lugar elegido, se calzaron las botas y se internaron en el bosque.

Pronto divisaron la zona de las cuevas. Varias se abrían al otro lado del río, incitando a su exploración, pero no eran mas que trampas sin salida que el guía desdeñó con un gesto.

_Sigamos adelante - dijo. Quizás en otro momento.


Cruzando un puente sobre el arroyo treparon ansiosos hasta la entrada elegida. Tenían tres linternas y tres fueron los que entraron. Los otros dos expedicionarios se quedaron al cargo de las provisiones y de dar aviso a las autoridades si tardaban mucho en volver.


Las frontales a toda potencia iluminaban las oquedades y el guía caminaba por aquel laberinto como si lo conociera de toda la vida.

Encontraron rastros de murciélagos en el suelo y piedras donde los osos se rascaban la espalda pero lo que no se esperaban era la aparición entre la penumbra del oro mágico.

(un clic para ver el oro en toda su dimensión)

Era un oro que, en cuanto se intentaba coger, desaparecía entre las manos y que, dedujeron, era un rastro que el pirata Garrapata había dejado para indicar el verdadero tesoro.

Aunque se afanaron en ello no hallaron nada más, salvo quizás la guarida de un oso que no estaba allí en ese momento, así que respiraron aliviados; por un lado por la ausencia del animal y por otro porque evitaban cargar con cofres y cofres de oro que les habrían destrozado la espalda. Nadie dijo que transportar un tesoro fuera cómodo.

En un último intento, entraron por una pequeña cueva que se adivinaba en un lateral pero no encontraron mas que la inscripción de un antiguo habitante de aquellas simas.



Con cierto nerviosismo por la posible falta de luz si se acababan las baterías, alcanzaron la salida y respiraron el aire limpio del monte. Volvieron al sendero y se sentaron a descansar en un claro del bosque.


_Mis dominios - aseveró el guía.

Y nadie dudó de su afirmación.

PD: Gracias Josean.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Nuevas cámaras para el 2009.

Leyendo el periódico el otro día, me topé con una noticia que anunciaba la creación, por parte del gobierno de la nación, de una subvención a fondo perdido para todas aquellas empresas que potenciaran en sus productos la imagen de España. Ante las preguntas de los empresarios sobre qué se consideraba "imagen de España", el directivo de turno respondió que la letra "ñ" era un claro ejemplo y que cada uno tenía que buscar su solución .
Hoy, en mi paseo diario por la web, buscando las novedades en cámaras de fotos me encuentro con un texto emitido por las más conocidas compañías del ramo haciendo alusión a aquella noticia.
Así pues, está previsto que las firmas CANON, NIKON y SONY, se conviertan en los países de lengua hispana en CAÑON, ÑIKON y SOÑY, incorporando la nueva letra en sus logos. Canon tiene previsto añadir un acento para afianzar aún más la facilidad de memorización de su marca, algo muy apreciado por los creadores de marketing.
La propuesta de Sony.




El prototipo de Canon.

El diseño de Nikon.

Otros fabricantes como PENTAX y SAMSUNG, se encuentran en clara desventaja aun cuando tengan la "n" en su nombre habida cuenta de la dificultad en la pronunciación que ello conllevaría. Otra firma ya afianzada en el mundo réflex digital, como lo es OLYMPUS, ha presentado su intención de cambiar la "m" por una "n" y de allí pasar a la "ñ". La Real Academia Española ha declarado que en ningún caso aceptará que antes de "p", se escriba "n" , quedando para una próxima reunión el asunto de la "ñ". Se prevée una caída en picado en las ventas de dicha compañía.
Otras firmas como LEICA y KODAK, se mantienen al margen de la polémica.
¡Feliz 28 de diciembre!

lunes, 22 de diciembre de 2008

Clásicos navideños.

El turrón, la lotería, los villancicos,...


Las luces del árbol han aparecido misteriosamente enmarañadas (otra vez).

domingo, 21 de diciembre de 2008

Las islas.

Gente, bullicio y txistorra. Ese sería el resumen de la feria de Santo Tomás de este año en Donosti. La coincidencia de buen tiempo y domingo redujeron rápidamente la txistorra y acrecentaron el ruido y el bullicio, de los que no me quejo, al fin y al cabo, nosotros también somos gente y hacemos ruido (y mucho).

Este año salimos de casa a eso de las once, añadiendo a los habituales mis dos sobrinos recién llegados de Asturias. Cuatro niños, dos de cinco años, una de cuatro y el txiki, de dos y medio, y dos adultos, de dieciocho la tensión alta y diez la baja (bullicio, bullicio, bullicio), dispuestos a ver y comer todo lo que se pusiera a nuestro alcance.

Esta vez fue la infinita paciencia infantil la que se nos contagió y conseguimos hacer el recorrido por el bosque de piernas sin problemas destacables. Dos talos enormes, bien hechos aunque con txistorra mejorable, y un número indefinido de barquillos de chocolate se cruzaron en nuestro camino pero dimos buena cuenta de ellos.

De entre todo lo sucedido, visto o comido, algo ocupó el resto de conversaciones de la mañana, la cerda Doña korkona, que con sus sonrosados tres cientos quince kilos hizo que Aimar exclamara al verla : "GAAAANDEEE, AITAAA, OINK, OINK, GAAAANDE".

Para terminar, una reflexión.

Excusando la presencia de Doña Korkona, tres imágenes de la feria. La casera cubana, preparando los talos con una maestría asombrosa; el hilandero, concentrado en una labor que le reporta escaso beneficio y le rompe las manos; y Roman Aduriz Michelena, hacedor de cadenas de madera, siempre dispuesto a enseñar su técnica y a quien nunca vi vender una en todos estos años.

En nuestras manos está tomar ejemplo de los sonrientes empresarios del telediario y sus "pelotazos" de millones de dolares o de estas pequeñas islas de esfuerzo y dedicación que tenemos delante y muchas veces no valoramos.

PD: Y no hablo sólo para nuestros hijos.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Luces de Navidad.

Salgo del trabajo; está oscuro; hace frío.

Voy paseando por el barrio de gros rumbo a casa. Los escaparates lucen adornos navideños, algunos más, la mayoría menos. Las calles, sin embargo, se mantienen prácticamente como siempre, un escueto alumbrado de diminutas bombillas se alterna con las farolas. El ayuntamiento ha decidido reducir costes y la ciudad permanece triste como un cuento de Dickens.

Leo durante estos días cartas y quejas en la prensa local referidas a este tema : "Nos roban la Navidad", "En esta época de crisis cuando más necesitamos animarnos nos hacen esto", "No hay derecho a jugar con la ilusión a los niños"...

Cruzo el puente y llego a la plaza Gipuzkoa, un viento helado congela mi frente, despejada hasta la nuca. El aire me trae algo más que desasosiego; a ráfagas, un olor a castañas penetra por mi nariz, pero no se detiene ahí y continúa hasta lo más profundo.

No puedo menos que detenerme y, avergonzado, me oculto en un soportal para disfrutar del poder evocador del olfato. Cierro los ojos y me dejo llevar. Escenas de mi infancia pasan y se agolpan durante unos instantes.

Vuelvo a la realidad y continúo mi camino. La Navidad de mi niñez me acompaña y entro en casa. El bullicio infantil lo empapa todo y su ilusión inocente se mezcla con mi memoria. Con un gesto agarro a Asier y a Aimar, y les doy un abrazo y un beso como aquellos con los que, recuerdo, me achuchaba mi madre.

_¿Aita, qué te pasa en los ojos? - pregunta Asier.
_Nada, hijo, que hace mucho frío.

Cojo la bolsa de basura y bajo de nuevo. El aire ya no me parece tan frío, ni la aceras tan tristes, y una extraña claridad se extiende por toda la calle. Miro hacia arriba y veo, a los dos, saludarme desde la ventana.

Las dos luces de mi casa alumbran toda la ciudad.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Preguntas y respuestas.

Ring, ring.

_¿Sí?, ¿Quién es?
_Nieves, soy la tía, ¿Qué pie calzan Aimar y Asier?
_Veinticinco y treinta.

Ring, ring.

_¿Sí?
_Nieves, soy Lorena, ¿Cuánto mide Aimar?. Es para un pijama.
_Sobre el metro.

Ring, ring.

_¿Sí?
_Nieves, soy la ama, ¿Qué camisa usa Sergio? ¿Xl, XXl?
_XXL, pero si hay más X, coge.

Ring, ring.

_¿Sí?
_Nieves, soy yo, ¿Qué tamaño de txapela les cojo a Aimar y a Asier?
_La mediana de niños.


Nieves, una mujer que da la talla.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Tres días de diciembre.

Cuando al final del camino aparece la cascada escondida que estabas esperando,...

cuando en ese pueblo anclado en el tiempo oyes los ecos de pastores y almadieros,...

cuando encuentras la panadería que te recomendaron y recuperas los aromas de tu infancia,...

cuando desde el valle miras las cumbres desde las que otro día mirarás el valle,...

cuando cada pueblo es una postal que disfrutas en silencio,...

cuando estás rodeado de tu familia, tus amigos, compartiendo una chimenea, un queso,...

cuando una sonrisa dice más que mil palabras,...


No te hace falta buscar más, estás en el paraíso.

PD: Cascada en la ruta desde Izaba (gracias Ander); puente de Burgi; panadero de la famosa panadería de Burgi (gracias Josean); Txamantxoia desde en rincón de Belagua (donde también estuvo JMC, quizás a la misma hora); Izaba de regreso del monte; queso del Roncal (semicurado y esperando repartir con quien quiera un trozo); Asier, radiante en su bolsa-trineo, arrastrado por Fitxi y Ainhoa, renos voluntarios.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Memoria ajena.

Roncal-Erronkari, cuna y tumba del tenor Julián Gayarre; Izaba, con su famosa coletilla de los telediarios: "la carretera de Izaba a Francia cerrada por la nevada"; el valle de Belagua y el Rincón de Belagua, de reminiscencias hogareñas; Arlas, Anie, los primeros dosmiles; La piedra de San Martín, muga entre vertientes; Larra, karst y simas, ocultas con la nieve recién caída.

Datos de memoria ajena.

El puente, con nuestros amigos de Bilbao, será la primera vez que vayamos al Valle del Roncal.
Por fin pondremos memoria propia a las imágenes de los libros.

PD: Se admiten recomendaciones.

martes, 2 de diciembre de 2008

Educación.

Hegoak ebaki banizkio,
neria izango zen
ez zuen alde egingo
bainan honela
ez zen gehiago txoria izango
eta nik txoria nuen maite.

Si le hubiera cortado las alas,
habría sido mío,
no habría escapado,
pero así
habría dejado se ser un pájaro
y yo amaba al pájaro.

(De un poema de J.A. Artze, cantado por Mikel Laboa. Goian bego).

sábado, 29 de noviembre de 2008

Bicis, fútbol, baloncesto y reciclaje.

Allá por el lejano sábado veintidós de noviembre del presente, llovía. El paseo sabatino y matutino familiar se preveía breve y la plaza gipuzkoa nos ofrecía, una vez más, una actividad de ocio sin transacción económica previa (ni posterior).

Una carpa de reciclaje (de temática de) con sus bolsitas de tela para hacer la compra, sus pegatinas de "Esta comunidad no desea propaganda", incluso sus pequeños paquetes de compost casero para tiestos y maceteros nos guarecería de la lluvia. Al fondo, unas mesitas bajas con hojas y pinturas mostraban la actividad infantil a realizar, pintar; pero no cualquier dibujo sino uno con motivos de naturaleza o reciclaje. Bueno, obviamente el tema que eligió Asier fue el primero y un precioso árbol fue tomando forma y color. El detalle posterior de convertir el dibujo en una "chapa" para colocar en la solapa fue bien recibido por Atxerito y por Aimar, éste último con una versión más "personal" del mismo árbol. También nos encontramos con Patxi, el bloguero sin blog, y charlamos brevemente de la reciente presentación del libro de Ander. Las amables chicas encargadas del tinglado sacaron una foto del dibujo de Asier y le tomaron los datos.

Con la esperanza de que ese hecho no entrara en futuro conflicto con las pegatinas mencionadas, nos fuimos felices y contentos cantando una conocida tonadilla :
Sagarra manzana, Ikatza carbón, Plastico horia, ta urdiña cartón.

Epílogo.

Hoy nos han llamado por la mañana :
_Egunon, ¿Señores de Fanjul ?

¡Flash!

_¿Si?
_Les llamo de la Diputación.

¡Flash!, ¡Flash!

_¿Si?
_De la sección de reciclaje.

¡Flash!, ¡Flash!, ¡Flash!, ¡Flash! ¿Me habrán pillado tirando revistas con grapas en el contenedor de papel?

_¿Qué quiere?
_Bla, bla, bla, semana pasada, bla, bla, bla, campaña de reciclaje, bla, bla, bla, dibujo de Asier, bla, bla,bla, ganador del sorteo, bla, bla, bla, una bicicleta, bla, bla, bla, a las doce en la carpa de la Diputación.



Pues sí, a Asier le ha tocado en el sorteo una bici (roja), un par de entradas para ver un partido de fútbol de segunda división (Real) y otras dos para ver un partido de baloncesto de la ACB (Bruesa).

Y nos hemos ido a estrenarla.


PD: Mira tú que cosas pasan.
PD2: En la primera imagen la mano en el freno, como su padre le ha enseñado.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Porque otros hicieron ...

Muchas viejas botas en la proyección del pasado jueves en el salón de actos de Oquendo. Jesus Mª Alquezar, presidente del club vasco de camping (organizadores del evento), presentó, a quien no le conociera, a Antxon Iturriza, autor de la trilogía, Historia testimonial del montañismo vasco.


Agradecido el panegírico, llegó el momento de las proyecciones, dos en lugar de la única prevista. Antxon Iturriza comenzó con una hermosa colección de imágenes de los Alpes, donde estuvo dos meses entre verano y otoño de este año. Pero no fueron unos Alpes de cumbres agrestes y rutas escarpadas, sino unos Alpes adecuados al verdadero significado de la palabra. "Alpe" se refiere a los verdes pastos que crecen en la base de las montañas, y donde los pastores dejan pacer tranquilo al ganado. Y así, las fotos recorrían de Francia hasta la frontera de Suiza con Austria, caminos y refugios desde donde se contemplan bosques, ibones, cascadas, y los Cervino- Matterhorn, Eiger, Drus... montañas que pueblan los sueños.
Vistas las preciosas "Postales de los Alpes", titulo acertado de la serie, fue difícil, aunque fuera por unos instantes, no desear estar allí en las próximas vacaciones.

Sin tiempo para nada más, comenzó el segundo vídeo. Una conocida narración del final de la guerra civil, "... cautivo y desarmado el ejército rojo...", dio paso a un resumen del segundo volumen de su trilogía ; quizás el volumen más hermoso y doloroso de los tres.

El primer tomo habla de los comienzos del montañismo vasco desde más allá de la memoria hasta el comienzo de la guerra civil, es pues refugio de historias recopiladas en hemerotecas, diarios,... El tercer tomo, comenzando en la época posterior a la expedición de Martín Zabaleta al Everest y terminando en los primeros años del presente siglo, es lugar para las conquistas, los logros, las vidas truncadas, el reconocimiento a nivel mundial ... Pero el segundo tomo es diferente.
El segundo tomo habla de una época difícil, dura, donde la montaña es una vía de escape, una puerta a la libertad; tiempo de victorias efímeras, derrotas constantes, luchas contra la montaña y contra el llano.
Pero la verdadera diferencia del segundo libro es que sus protagonistas aún están aquí, con nosotros, Loli López, Paco Iriondo,... y muchos otros de los que no conozco su nombre. Son esas viejas botas, nuevas en las imágenes que Antxon nos ofrecía, las que lucharon y ganaron algunas veces, lucharon y perdieron las más, pero siempre lucharon de una forma u otra. Muchos ya no están pero para los que quedan, este libro es un precioso homenaje que no hay que dejar pasar.

En el turno de preguntas, Josu Iztueta, recordó una antigua idea de un museo donde botas de clavos, tiendas de lona y piolets de madera, recordaran nuestra historia, pero Antxon le respondió que aquella propuesta no prosperó.

Entresaco una frase de la charla, "Porque otros hicieron, nosotros somos". Con esa frase me quedo, no sólo para la montaña sino para la vida.

PD Antes de la proyección me volví a encontrar con Josu Iztueta y me presentó a Paco Iriondo, quien fuera presidente durante muchos años de la federación vasca de montaña. Más tarde vino Ander ,a quien le agradezco hablarme del evento, y entramos juntos en la sala.
PD2 Esta vez no hubo ni comida ni bebida de por medio.

sábado, 22 de noviembre de 2008

El periodista con botas.

Un libro, una presentación, unas imágenes; un autor, un presentador, un editor; reparación de la palabra escrita, memorias vivas, amigos.

Con una sencilla continuidad, tras unas palabras de Pep Bernadas, editor de Altaïr y venido de Cataluña ex profeso, éste cedió la palabra a Josean, quien nos habló de la reparación de la palabra escrita, de periodismo literario y del sutil paso de la actualidad a la Historia.

Una mirada delata la complicidad entre autor y presentador.

Una mirada cómplice, entre antiguos profesor y alumno, entre presentador y autor, entre dos amigos, dio paso a una amena (y para mí breve) charla ilustrada. Ander nos habló del punto de vista elegido para orientar el libro, de periodismo con botas y de cómo la edad nos abre la mente y demuestra que no hace falta andar muchos kilómetros para ampliar nuestro horizonte.

En la charla posterior, alrededor de una mesa y un vino, tuve oportunidad de poner cara y voz a Xabier Cabezón, guardián de las ferrerías, y referente obligado si hablamos del valle de Leitzarán y de vida dedicada. También conocí a Josu Iztueta, de quien leí en su día Trilogía en Escandinavia y con quien charlé, presentado por Josema, de Sebastián Alvaro y literatura de montaña; me queda una recomendación para un auto-regalo navideño, Montañas de papel, de Antxon Iturriza. Ander me presentó a Jonathan, autor del blog Historia de Guipúzcoa y con el que siento no haber hablado más.

Y así, tras media hora despidiéndome, salí rumbo al Pollitena a disfrutar de una deliciosa cena con mis hermanos (y sus consortes) .

Ander no pudo vender libros en el local, pero sí le dio tiempo a dedicarlos.

PD: Con Imanol retomamos la idea de la cena de blogueros a la que Patxi se apunta como bloguero sin blog.
PD2: Ander, quizás una palabra no resuma la velada, pero lo intentaré. Gracias.

jueves, 20 de noviembre de 2008

La mesa.

Lolitas, jovencitas, angels, childlover, ... si has aparecido por aquí desde un buscador en el que hayas introducido esas palabras, los dos sabemos qué tipo de persona eres.
Posiblemente no hayas pasado de la segunda línea pero, si sigues leyendo, no te preocupes que no te voy a dar un sermón, ya eres mayorcito para eso.
Espero verte un día en la televisión, cabizbajo, intentando convencer al juez y al jurado de que tienes un problema, que eres un enfermo, que aunque lo intentas no puedes evitar ser así. Puede que veas el asunto perdido y te defiendas atacando, intentando justificarte alegando libertades o elecciones personales.
Lo siento, no me darás pena. Pena me daré yo porque me dejaría llevar por una ira, básica, instintiva, que me hará desear estar a solas contigo, en una habitación; sólos, tú y yo; sólos tú, yo y una mesa con un cajón.


He querido contar hasta diez y no he llegado ni al dos.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

De Rallyes (de fotos y de los otros).

Me acabo de enterar de que el jurado del IV Domingo digital, ha seleccionado una de mis fotografías, en concreto la que presenté para el tema geometría . Considero que los jurados siempre se equivocan, sobre todo cuando me premian, pero en el fondo, es una pequeña alegría.


Y aprovechando la excusa, cuelgo un par de mosaicos de los coches participantes en el Rallye del RAC y cuyas reglas comenta muy bien Imanol en su blog.


, y otro más,



PD Hoy es la entrada número cien del blog, si no las publicadas si las hechas. Me guardo algunas en la recámara para mejor ocasión.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Aquellos magníficos hombres...

... en sus aparatos voladores. Película de 1965, de título mal traducido, y más conocida por "Aquellos chalados en sus locos cacharros" (Reminiscencias de una época en lo que lo único libre eran las traducciones).

Pues eso es lo que nos encontramos durante el paseo familiar, sabatino y matutino, en la plaza Gipuzkoa, un buen número de coches de una época pasada, pero conocida para algunos de nosotros, bien cuidados, engrasados, limpios, a punto (que se dice).
El día acompañaba, así que había salido de casa cámara en ristre y me puse a hacer fotos. En eso se me acercó un hombre, video-cámara al hombro y me preguntó si podía sacarme haciendo fotos para los informativos de la noche de la ETB. Accedí gustoso, esperando mis quince segundos de gloria televisiva que luego no fueron.


Renault, Porsche, Seat, Mini, BMW, Jaguar,... mis ojos buscaban una marca en concreto, Lancia, uno de los coches de Imanol. Encontré uno, pero no era el suyo. Seguí buscando y preguntando, pero la búsqueda fue infructuosa. No tenía la certeza de que estuviera pero algo me decía que no podía perderse una cosa así.
Nieves había continuado el camino y me esperaba al fondo de la calle, así que me fui hasta ella y le pedí el móvil. Ya tenía seleccionado el número de Imanol cuando, de entre la multitud, surgió su rostro sonriente.

_Te estaba buscando, sabía que estarías por aquí.

Aunque parezca mentira, no fui yo quien dijo esas palabras, sino el propio Imanol, mientras yo le enseñaba su número en el teléfono, a punto de establecer la llamada.
¿Casualidad?, ¿Destino?, no lo sé, lo que sí sé es que me ahorré 0,35 euros y pudimos charlar brevemente, amén de presentarle a Nieves y a los protagonistas del blog, y sacar unas fotos a su Lancia, aparcado fuera de la exposición.
Hablamos de la Behobia y de la foto que no fue, y se disculpó por lo sucio que tenía el coche. Unos mosquitos salpicaban el parabrisas de su impoluto vehículo y lo comparé con el mío, embarrado por fuera y vomitado por dentro; perdí. Lo comparé con los cristales de mis gafas; también perdí.
Andaba con prisa, así que nos despedimos y se fue a saludar a unos conocidos mientras los niños se quedaban admirando el coche y yo me dedicaba a sacar instantáneas de unos detalles del mismo.

Os dejo dos para que juzguéis si los mosquitos consiguieron manchar algo más que el cristal.

A esto creo que lo llaman tapa-cubos,


, y a esto capó,


PD Imanol, dueño de un aparato volador, un hombre magnífico.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Regalos.

La víspera de su cumpleaños, Asier preparó unos bizcochos para los compañeros de su clase.

Abrió paquetes, midió cantidades, mezcló ingredientes, salvo romper los huevos y usar el horno lo hizo todo (en "todo" incluyo dejar la cocina hecha un desastre y salpicar hasta el techo).



Los bizcochos gustaron mucho, excepto a Hernán e incluyendo a alguna profesora de un aula vecina.

Cada niño de su clase le hizo un dibujo y la andereño se los entregó en forma de cuaderno. Eran dibujos donde aparecía Asier con cada uno de ellos; con Mikel en el parque de los patos; con Andrea viendo la tele; con Aitzol cogiendo flores; con Ane en el autobús; con Naiara en otro autobús (o en una mariquita, no lo tengo claro); con Iker de la mano y jugando a un videojuego; con Daniel jugando con un ordenador; con Leire tomando el sol; con Pablo enseñando el culo (este Pablo...); con Virginia asustando a la gente con una araña; con Natalia en una carrera de coches; con Andoni en otra carrera pero de autobuses; con Oihane bajo el sol y junto a una palmera; con Ainhoa vestidos de príncipe y princesa; con Hernán cazando un tiburón; con Eider junto a una casa colorista; con Alex en un castillo; con Naiara (otra Naiara) con muchas arañas y balones; con Laura en el parque; con Paula en un coche (tipo monovolumen); con Ander junto a una pirámide-casa; y con Mikel (también otro Mikel) al sol de la campiña.



Nunca imaginé regalo tan desinteresado como el de Asier, nunca supuse pago tan valioso como el de sus amigos.

PD Las fotos son de Nieves.
PD2 La idea de los dibujos es de Mentxu. Gracias Mentxu.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

La mano llena.

Hoy, al ir a trabajar, Asier me ha saludado, como siempre, desde la ventana. Desde fuera, quien le viera agitar la mano, sonriente, pensaría que me estaba despidiendo. Sin embargo, yo he visto otra cosa.
He visto una mano que sabe pintar y recortar papel con las tijeras; una mano que está aprendiendo a escribir; una mano que ayuda a subir a su cama a Aimar cuando les cuento cuentos por la noche; una mano que comparte el agua en el monte y los juguetes en casa; una mano que me acaricia el rostro las mañanas del fin de semana para despertarme; una mano que busca la mía cuando pasea y cruza la calle. Una mano pequeña que crece.

Es una mano llena de dedos, en concreto cinco, como los años que hoy cumple.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Yin - yang.

Este domingo, en tanto que unos ejercitaban sus piernas en la Behobia-San Sebastián, carrera clásica donostiarra donde las haya, otros optábamos por visitar la fiesta extremeña de la plaza de la Constitución, con sus bailes y comidas típicos, oda al cerdo ibérico (la comida, no los bailes).

Agua, barritas energéticas, bebidas isotónicas en contraposición a migas de pastor, chorizo, lomo, jamón, dulces fritos con manteca de cerdo (rosetones, rosquillas, mojicones, canutillos), el colesterol omnipresente; únicamente el queso de cabra y la miel de Las Hurdes, esquivaban en su composición derivados del guarrino*.

En el Boulevard, cientos de deportistas corriendo en la misma dirección, rápidos, ágiles, por una avenida ancha y limpia como las arterias de su cuerpo. A cien metros, en la "Consti", por calles estrechas y atascadas como arterias "hipercolesterolizadas", decenas de personas de caminar errático, esperando degustar el extremo más afilado de la pirámide alimenticia.

Una vez más, el yin y el yang, en la puerta de nuestra casa.



PD Extremadura, cristianos viejos, templo del cerdo, mala tierra para invasiones judías y musulmanas.
PD2 Nosotros probamos las migas. Nada que ver con aquellas degustadas con el rito de "cucharada y paso atrás", en un perdido pueblo de Zaragoza.
PD3 Bueno, también un rosetón y una rosquilla.

*guarrino : En Extremadura, Cerdo.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Panorámicas.

Ahora que el Diario Vasco usa y abusa de las fotografías de formato panorámico*, que no panorámicas**, se abre la veda para publicar las mías.

La primera, una en formato panorámico del Día de San Sebastián,


, y otra, esta vez panorámica, desde el Monte del diablo, en Cantabria, cerca de la localidad de Obeso; otro pueblo que ha perdido el contacto con su pasado y donde sus habitantes hacen un flaco favor a su nombre (había una gata algo entradita en carnes, pero parecía más bien preñada).


La curvatura que se aprecia no es la de la Tierra sino la de la lente.

* Formato panorámico, es un tipo de encuadre apaisado, donde las fotografías son sensiblemente más anchas que altas. Se suele emplear este recorte para enfatizar una zona de interés que, de otra manera, quedaría perdida en el conjunto.

** Panorámica, es un tipo de fotografía, hecha con un gran angular o uniendo varias fotografías, y que abarca un ángulo de visión muy grande. El recorte apaisado disimula la fuerte distorsión de las lentes y elimina zonas sin interés.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Mal día.

No suena el despertador pero me despierto a las 6:30, como siempre.
Antes de abrir los ojos, inhalo un olor dulce. Es Asier, que se ha colado por la noche. Noto también una presión en la espalda. Es Aimar, el otro visitante nocturno, que me empuja con su pie. Me giro y veo, a lo lejos, difuminado por mi miopía, el acompasado movimiento de una figura. Es Nieves que, al borde de la cama, guarda un precario equilibrio.

Fuera, oigo llover; todavía no ha salido el sol o, al menos, así lo parece, y el viento ruge entre las ramas; lo que en la tele llaman un mal día. Me levanto y miro lo que dejo en la cama. Voy a la cocina y me asomo a la ventana; nadie.
Dejo el café preparándose y vuelvo.


Debajo de las mantas, junto a mi multitud, hace un buen día.

jueves, 30 de octubre de 2008

¡No es un meteorito, es un cilindro ...

... y hay algo ahí dentro!

Hoy a las 6:05 T.U., una oleada de cilindros marcianos ha llegado a nuestro planeta. En medio de una tensa espera y rodeados de una muchedumbre expentante, poco a poco, las naves se han ido posando en las ciudades más importantes de la Tierra.
Al rato y al unísono, de todas ellas han surgido voces en diferentes idiomas, reclamando para sí el dominio del mundo y amenazando con una destrucción total si no se accedía a sus peticiones.

En San Sebastián, al ver que el cilindro en cuestión no pertenecía a ninguna campaña publicitaria y no repartía obsequios de ningún tipo, la multitud se ha dispersado y ha vuelto a sus quehaceres cotidianos. Unicamente unos jubilados del barrio de Intxaurrondo y un buen número de colegiales de un instituto cercano, se han quedado observando cómo un policía municipal buscaba en el cilindro un parabrisas donde poner una multa por aparcamiento indebido. El grupo ha aplaudido cuando la grúa se lo ha llevado al depósito municipal entre los gritos y aspavientos de los tentáculos marcianos.

_¿Viñeta?, ¿O.T.A.? Hemos recorrido más de sesenta millones de kilómetros por todo el sistema solar y nunca hemos tenido problemas de este tipo - se han quejado los propietarios del cilindro a este medio informativo.

Preguntado el jefe de policía por el trato recibido por los visitantes, éste se ha limitado a responder que : "el desconocimiento de la norma no exime de su cumplimiento, y eso vale aquí y en Marte", dando por zanjado el asunto.


Hoy se celebra el setenta aniversario de la dramatización radiofónica que Orson Welles hizo de la novela de H.G. Wells, "La guerra de los mundos".

PD En el cilindro de la imagen, unos tentáculos no terrestres de los que daremos buena cuenta en la cena de esta noche.
PD2 No terrestres = marinos.

martes, 28 de octubre de 2008

Periodismo ingenuo.

Veo en la televisión la noticia : "Álava restringe a dos kilos la recogida de hongos, setas y frutos silvestres".


Me vienen a la mente varias imágenes, Josean dándole a setas, hongos, castañas, endrinas y todo lo que cuelgue o salga del suelo, y nosotros y nuestras excursiones castañeras.
La información continúa diciendo que la cantidad se refiere a persona y día, con lo que yendo acompañados estamos de nuevo dentro de la ley, aunque el antes mencionado, en sus paseos solitarios, quizás se tenga que saltar algún control.

Pero lo mejor viene al final. Una ingenua reportera, se acerca a dos curtidos aldeanos pillándolos de sorpresa ( o eso cree ella).

_¿Qué les parece la nueva norma de la diputación de Álava de restringir la recogida de setas?, ¿Han recogido muchas hoy? - les inquiere micrófono en mano.

_No nos importa demasiado, por aquí ya no hay muchas setas. - responden muy serios los lugareños, con su cesta colgada del brazo.

_Ya ven ustedes - concluye la reportera dirigiendo su mirada a la cámara. Este año la restricción no va a tener gran repercusión porque con el tiempo que ha hecho, ya no hay muchas setas en el monte.

Al fondo se ve a los hombres alejándose y me los imagino dentro de poco en el bar, charlando con la cuadrilla.

_¿Quién era esa de la cámara? - preguntará el compañero de mus.
_De la tele, a ver si hay setas en estos montes. - responderá uno de los entrevistados.
_¿Y qué les habéis dicho? - les dirá otro con el ceño fruncido.
_Pues que casi no quedan, a ver si te crees que soy tonto y se nos llena esto de giputxis el domingo que viene - responderá el aludido, tajante. A ver, sácate unos vinos y échame estos hongos a la sartén - concluirá, quitando el trapo que tapaba la cesta, y dejando a la vista dos kilos con cincuenta gramos de hongos negros.

PD Al primer setero que hizo del dominio público los mejores lugares de recolección le colaron en la cesta una amanita phalloides disfrazada.
PD2 Los libros de medicina y los de setas son los únicos que no hay que comprar en su primera edición, mejor la segunda, con las erratas ya corregidas.
PD3 En la foto, una seta de nombre (y sabor) desconocidos para mí.
PD4 La entrevista es real.

ACTUALIZACION:
Coprinus comatus, alias coprino, alias barbuda.
Gracias a eresfea (ver comentarios), sólo el sabor sigue siendo desconocido para mí.

viernes, 24 de octubre de 2008

Oficios para el recuerdo.

Repaso con Asier su libro de lectura. En su método, cada letra es un personaje, con carácter y personalidad propios.

_¿Quién es éste? - le pregunto.
_El rey "U" - contesta.
_¿Y éste otro? - continúo.
_El panadero "P", y éste el bombero "F" - prosigue solícito.

Vaya - pienso yo - ¿será la "F" de "fuego"?, ¿Porqué no el bombero "B"? Un poco más adelante, veo que la "B" es la de la barquera.

_¿Y ese del bigote? - le digo cuando pasa de página.
_El lechero "L" - responde.

Me doy cuenta de que conozco a casi todos los personajes, un rey (no en persona, sino de las monedas), un panadero, varios bomberos (hacemos una visita todos los años en la jornada de puertas abiertas con Aitor, Pedro y Mamen), pero un lechero y una barquera ...


Espero que este año vayamos de puente con nuestros amigos a la zona del Roncal o a algún sitio próximo, donde pueda llenar ese vacío lácteo. Respecto a la barquera lo tenemos más fácil, un día de estos nos vamos a Pasajes y cruzamos la bocana del puerto en la motora.

PD: Un lechero... ¡Jo! Toma ya un oficio para el recuerdo.
PD2: El pueblecito de Asturias donde solemos ir, Collía, está cerca de la fábrica de quesos Arias, pero si lo llevo allí, pensará que el lechero es el conductor del camión de la leche.
PD3: El de la imagen, no es un barquero sino un remero "R" de la Antiguako Ama de Ondarroa.

jueves, 23 de octubre de 2008

Mò y su gentil princesita.

Estreno nuevo acceso directo desde mi paseo matutino hacia el blog de Mònica y Joana. Un quiosco de malaquita donde la segunda dicta y la primera escribe, historias familiares, aventuras de descubrimiento, escenas de educación mutua y alguna que otra reseña gastronómica.

En lugar de una fotografía, ilustra la entrada un cuento de Rubén Darío para una Margarita (y una Joana).

A Margarita Debayle

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar:
tu acento.
Margarita, te voy a contar
un cuento.

Este era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha del día
y un rebaño de elefantes,

un kiosco de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita como tú.

Una tarde la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.

La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla,
y una pluma y una flor.

Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.

Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.

Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
mas lo malo es que ella iba
sin permiso del papá.

Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.

Y el rey dijo: -"¿Qué te has hecho?
Te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho,
que encendido se te ve?"

La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:
-"Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad."

Y el rey clama: -"¿No te he dicho
que el azul no hay que tocar?
¡Qué locura! ¡Qué capricho!...
El Señor se va a enojar."

Y dice ella: -"No hubo intento;
yo me fui no sé por qué;
por las olas y en el viento
fui a la estrella y la corté."

Y el papá dice enojado:
-"Un castigo has de tener:
vuelve al cielo, y lo robado
vas ahora a devolver."

La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.

Y así dice: -"En mis campiñas
esa rosa le ofrecí:
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí."

Viste el rey ropas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.

La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.

***

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.

Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.

lunes, 20 de octubre de 2008

Desde Santurde a Donostia.

Así nos fuimos, cantando una nueva versión de la conocida canción, siguiendo la orilla del río Oja, rumbo a Santurde. Tres coches, cargados de niños, bicis, tortillas y galletas, salimos de Donosti a pasar el fin de semana en el apartamento de Iñaki y Mari Carmen, compartido con Amaia (Amayita) y Xabier (Xabi). Pedro y Mari Carmen (Mamen, para evitar la bigamia) con Aitor, completaban el grupo junto a nosotros cuatro; elenco de una obra de teatro en tres actos que improvisamos con agilidad.


Sin entrar en detalles, resumiremos los tres actos de la siguiente manera :

Primer acto : Las bicicletas.
Amayita, con su flamante bici de dos ruedas, no en vano Iñaki es un gran ciclista; Aitor y Asier, con cuatro ruedas (cada uno); Xabier, también con cuatro, pero más pequeñas; y Aimar, con tres, buscaban y encontraban cualquier hueco o despiste para montarse y dar una vuelta alrededor del jardín de la urbanización e incluso fuimos en busca de una casa donde vendían miel haciendo las funciones de coche escoba.
Dos o tres veces les quitamos las ruedas "de ayuda" a Aitor y Asier para que anduvieran como Amaia, y dos o tres veces se las volvimos a poner; por lo que se ve, Pedro y yo, no somos tan buenos ciclistas.

Segundo acto: Las comidas.
Milagrosamente, los niños se lo comieron todo sin casi problemas (es un "casi" obligado, tampoco nos llevemos a engaño); Iñaki cocinó para todos y los platos limpios fueron su premio.
Ningún menú tuvo un plato de más de dos ingredientes.

Tercer acto: Las camas.
Habitación principal o de matrimonio, con Iñaki y Mari Carmen; Habitación segunda o de los niños, con literas para Amaia y Xabier, cuna para Aimar, cama supletoria para Asier y colchoneta hinchable de Spiderman para Aitor; Salón o dormitorio comunitario, con sofá-cama para Nieves y para mí, y colchoneta hinchable para Pedro y Mamen. Cupimos todos, aunque no se viera una baldosa libre.
A la aparente facilidad del reparto, hay que puntualizar que la colchoneta hinchable (anunciada en T.V.), no tenía hinchador y un secador de pelo fue improvisado como solución, amén de un par de pulmones aportados por un voluntario (atjum, atjum). El hecho de que estuviera ligeramente pinchada añadió un giro inesperado e incómodo a la situación.

Epílogo:
Unos paseos por el pueblo y sus alrededores, y una visita a las gallinas de Santo Domingo de la Calzada, redondearon un divertido fin de semana.

PD Ilustra la entrada una foto sacada en una chopera cercana, sin procesado digital, ni filtros, ni trípode, únicamente empleando un circense giro pélvico.
PD2 Chopo y álamo son sinónimos, aunque no veo a John Wayne protagonizando "El chopo".

viernes, 17 de octubre de 2008

Apocalipsis V .

Los cuatro jinetes del apocalipsis (muerte, guerra, hambre, peste).
Los cuatro magníficos (el hombre elástico, la mujer invisible, antorcha humana, la cosa).

Por lo que se ve, todos los amigos van de cuatro en cuatro, cuadrillas al fin y al cabo. Sin embargo, hace poco se celebró el día de los Santos Arcángeles, Miguel, Gabriel y Rafael, y me faltaba uno.

Lo encontré en la obra, escondido en un contenedor de escombros.


¿Quién recuerda uno de sus múltiples nombres y que rima con los otros tres?

PD: Yo conozco a un Gabriel, a dos Rafaeles y a varios Migueles (entre ellos mi hermano, ¡Hola Miguel!).

jueves, 16 de octubre de 2008

Flores, zampazar y piratas.

Continuamos nuestra excursión rumbo a la Ermita de Guadalupe. Nieves y Mònica intercambiaban impresiones mientras Asier le enseñaba las flores de cicuta a Joana y le avisaba que no tocara las ortigas porque picaban.


Llegamos a la zona del fuerte, ya muy próximos a nuestro destino, y nos asomamos a la valla.
_¿Ahí viven los piratas?-preguntó algo preocupada Joana.
_Sí- contestó Asier. Pero si salen les damos así ¡Pum!
Pero no pareció convencerle mucho.

Paramos a comer y según desplegábamos bocadillos, botellas y demás, oímos campanas de boda en la ermita. Sonreímos, pero evitamos acercarnos. Al fin y al cabo, no habríamos pasado desapercibidos. Sin embargo, al rato, las campanas se transformaron en cencerros.

_¿Qué es eso?- preguntó alguien.
_¡Son los zampazar!, ¡Vamos!

Nieves quedó en retaguardia, con Aimar y las provisiones, y Mònica salió disparada de la mano de Joana y Asier; Liège y yo, les perseguíamos cámara en mano. Aparte de los zampazar, al fondo aparecieron también unos gigantes que fueron asociados inmediatamente a los cabezudos. Era obvio (o no), que unos cabezudos no pintaban gran cosa en una boda, por mucho que me habría gustado verlo, pero los niños tenían sus dudas, y Joana suspiró al no verlos.

_¿No hay kilikis?- preguntó.
_No, no hay kilikis- respondió Mònica.
_Bien- dijo sonriendo.

Una curiosa hilera de zampazar comenzó a despojarse de sus vestiduras mientras Joana y Asier los contemplaban curiosos. Los gigantes comenzaron a hacer lo mismo, no sin antes ser investigados profundamente, metiéndose bajo sus faldas (acto que espero no se convierta en costumbre).


Volvimos a comer y fue imposible (¡Ja!, como si lo hubiéramos intentado...) mantener a los niños quietos. El dúo dinámico se acercó a un árbol, y se quedó charlando y buscando hormigas.


Enseguida se les unió Aimar, cansado ya de mochilas y comidas y, juntos, treparon a los árboles, arrasaron la flora local e incluso uno de ellos dio un paseo, cabalgando en una bonita montura.



Llegaba el momento de la visita a la casa de los piratas y, muy formales por lo que pudiera pasar, los niños dieron la mano a la protectora más cercana. La verja estaba cerrada, por triplicado; decepción. De pronto, sin saber de dónde, aparecieron las pistas para encontrar un tesoro que el pirata garrapata había dejado escondido cerca de allí. En cuanto lo encontraron, dieron buena cuenta de la tableta de chocolate.


Nos acercamos a la ermita. La puerta estaba abierta y pasamos. Los exvotos, en forma de barcos de pesca, seguían allí, donde siempre, y recordamos otras excursiones con el mismo final pero hace muchos años, cuando fuimos desde Donosti a Fuenterrabia por el cordal de Jaizkibel (mucho antes de conocer la existencia de la ruta de la costa). Contemplamos la bahía de Txingudi y comprobamos cómo, a simple vista, no se ven las líneas que separan los países en el mapa.

Volvimos, amenazaba lluvia, e hicimos el regreso rápidamente (la cuesta abajo también ayudó un poco).

La despedida fue corta; un sencillo recordatorio del camino de vuelta y un hasta pronto, que habrá que cumplir en breve.

Como reflexión final, un interesante comentario de Liège durante la comida. Cómo una gente que tiene contacto por internet, queda para conocerse y se van a recoger castañas. Hay algo ancestral en ese hecho, algo que nos une con nuestro pasado o quizás, sencillamente, es que nos encanta ir al monte.

martes, 14 de octubre de 2008

¡Hola, Sergio!

_¿Qué tal Mónica?, ¿Habéis encontrado bien el camino?

Así comenzó el sábado, viendo asomarse tres decididas montañeras por el sendero que sube a nuestra borda, y saludándonos como si unos viejos amigos se volvieran a ver tras un par de semanas.

Realmente, la aventura se había ido definiendo desde hacía unos días. Una receta de Mònica , intercambiada por una ruta secreta para coger castañas, hacían un perfecto trueque.

Así pues, Joana (primera, como no), Mònica y Liège (la fotógrafa oficial de la expedición), se acomodaron en nuestro campo base y comenzó la organización.

Joana y Asier, protagonistas de la marcha, y quienes marcarían el ritmo de la misma, se relajaban charlando y dando buena cuenta de la enorme bolsa de pistachos que habían traído.


Liège acariciaba a los caballos del vecino que apreciaban su gesto metiéndose hasta la cocina, y Mònica dejaba chubasqueros y cámara, definiendo con Nieves cantidades de agua, bocadillos y chocolates, necesarios para la marcha. Aimar comenzaba a despertarse y estiró un rato las piernas antes de subir a la mochila, dispuesto a ser el más alto del grupo.

Antes de comenzar la excursión, la pareja estrella, intercambió puntos de vista sobre el potrillo y su madre, que no oí, pero que me consta habrían dejado perplejo a cualquier biólogo.


Joana y Asier, en comandita, comieron las últimas moras, huyeron del humo, escaparon de los perros y llegaron, frescos como una rosa, a la zona secreta.


Nosotros, subimos, paramos, cargamos, descargamos, charlamos, aprendimos antiguas tradiciones (caga tiò), reimos, sudamos y llegamos a la zona secreta, frescos como ..., bueno dejémoslo en que llegamos.

Poco importó que ya hubiera pasado la mejor época para la recolección. A los ojos infantiles, un mar de castañas se extendía bajo sus pies. Joana aprendió a pisar los erizos para abrirlos y también que no hay que esquilmar nunca los frutos que el bosque nos regala, dejando siempre una de las tres castañas para las ardillas. Aimar y Nieves se alejaban prudentemente del alborozo infantil, mientras Mònica se multiplicaba para que no rodaran cuesta abajo y, Liège y yo, colaborábamos con una mano en tanto que con la otra, sacábamos fotos y más fotos.
Incluso Oinatxo, futuro protagonista del calendario navideño, hacía sus pinitos emulando a eresfea, encontrando una seta que no le cabía en la mochila y que dejó en su sitio.


Tras la visita a la segunda zona secreta, con el ánimo más relajado, un hada del bosque convirtió a Joana en pájaro y le enseñó a volar con alas de castaño; Asier le rompió una "porque tenía un bicho", y se la repuso por otra.


Era temprano y decidimos seguir hasta la ermita de Guadalupe.

¿Qué nos encontraríamos?, ¿Estarían las porterías de fútbol y los columpios en el sitio prometido?, ¿Las lagartijas caerían en las manos que intentaban cazarlas?


(continuará)

viernes, 10 de octubre de 2008

La vez.

Ricardo y Rosa venían a comer a casa, así que pasamos por La Bretxa a comprar algo de paté y el consabido pollo (si te invito a comer a casa, más te vale que te guste el pollo; al menos hasta que crezcan los niños y retomemos el gusto de cocinar).

Pollo bueno, pollo rápido, pollo sencillo.

Nieves aprovechó para hacer unas compras más, lechugas, tomates,... y yo me fui a Prontxo a hacer cola; los sábados hay mucha gente.


Prontxo es uno de los pocos puestos que no tienen el, ahora habitual, "contador de clientes" (esa especie de ruedita roja de la que coges números), así que miré cuántas clientas me precedían y esperé mi turno.

Al rato llegó Nieves.

_¿Quién es la última? - me dijo.
_Eh... pues yo - respondí.

Me sonrió.

_Ah, vale, esa de negro ... creo - le dije. Lo cierto es que no me importaba demasiado, en cuanto hubieran atendido a todas las que me precedían, me tocaría a mí. Sin más.

Se dirigió a la mencionada y cruzó unas palabras con ella. Las demás se acercaron en corrillo y comentaron algo. Según discurría la conversación, demasiado lejana para escuchar nada, me dirigían miradas subrepticias y se sonreían. Nieves también me miraba y se reía.

Cuando acabó mi radiografía, volvió a mi lado y me dijo :

_Bueno, sí, dicen que el último es el "chico de la gorra" (yo), pero como no ha pedido la vez ...

¡LA VEZ!, ¡Dios mío! De pronto recordé los tiempos de mi abuela Cándida, de cuando iba con ella y pedía la vez.

Cuando se llegaba a un puesto había que hacerlo, en caso contrario corrías el peligro de que no te atendieran. La vez se pedía y la última hasta entonces te la daba, tú se la pasabas a la siguiente que la pidiera, y así hasta el infinito. Si llegabas y no lo hacías, no tenías turno. Podía llegar otra mujer y pedirlo, de manera que, aunque estuvieras antes, no te tocaba, no existías.
Recalco lo de mujer porque esa era la única excepción posible, la única excusa para no seguir las normas, ser hombre.

Los hombres estaban exentos de las "normas del mercado", no pedían la vez, no hacían siquiera cola, pues el pedido era siempre para una sociedad y previamente se llamaba por teléfono. Al llegar, siempre estaba preparado; el hombre se acercaba al mostrador, había un rápido intercambio de bolsas y dinero, y nadie decía nada.

Pero yo no era un hombre, yo era "el chico de la gorra" y, como tal, no tenía los derechos adquiridos de los verdaderos hombres. De nada valía que tuviera a dos fieras danzando a mi alrededor, de las cuales por lo menos una se parecía a mí (el pobre), demostrando que era el padre ; eso no me elevaba de la categoría de "Chico". Nieves tenía la posibilidad de quitarme la vez, si así lo decidía; las demás le apoyarían en bloque.

La verdad es que es una costumbre que creía perdida y, de hecho, no es muy habitual verlo, pero si bajáis un día a La Bretxa, y os acercáis a un puesto donde estén esperando unas señoras de "una cierta edad", probad a pedir la vez.

No os arrepentiréis ... o quizás sí.

Para desquitarme me cogí un trocito de paté del bueno.


PD : Ayer, hace cinco años, mi abuela Candi se fue; al mes, vino Asier.

In Memoriam.

jueves, 9 de octubre de 2008

Brigadoon-ostia (con perdón).

Hoy me he levantado temprano, he mirado por la ventana y no habían puesto aún las calles...


... ni los árboles, ni los edificios, ni los autobuses,...

¡Jo, qué niebla!

PD : Como no me salió bien ninguna foto, pongo una imagen de lo que se veía (más o menos).
PD2 : Quien haya visto Brigadoon sabrá a qué niebla me refiero.
PD3 : Preciosa película.

martes, 7 de octubre de 2008

Los pimientos de Jesus.

Muchas cosas he dicho estos días sobre la cena marroquí y quizás diga alguna más, pero una que me gustaría reseñar aparte son los pimientos de Jesus.

A Jesus lo recuerdo del colegio y, como me pasa con Josean, nunca compartimos clase. El rigor del orden alfabético nos tuvo siempre separados y, aunque mi F y su G, estuvieran juntas en el abecedario, la abundancia de Fernández y Garcías, siempre fronterizos, fueron un muro infranqueable.

Más tarde, cuando las orientaciones preuniversitarias rompieron esos muros y los apellidos empezaron a mezclarse, seguimos sin compartir pupitre. La pureza de sus Letras y de mis Ciencias fueron el motivo.

Y así pasamos los últimos veintidós años.

Hace poco, una comida de antiguos alumnos nos hizo reunirnos y compartimos mesa, también con Imanol, que me habló de su blog e hizo renacer la ilusión por retomar y reorientar el mío.

Ahora, con Imanol y los blog de por medio, vuelvo a charlar con Jesus; un mantel vuelve a estar presente y confirmo la impresión de persona sincera y amable, que recuerdo del colegio.

Jesus compartió con nosotros los pimientos que su padre compró, asó, peló, frió y guardó el año pasado. Dimos buena cuenta de ellos y nos supieron a gloria.


En la imagen, los protagonistas de la cena por orden alfabético, Ander, Angel, Champis, Christine, Ensalada, Imanol, Iñaki, Jesus, Josean, Josema, María, Patxi, Pimientos, Pollo, Ricardo, Sidra y yo (que aprieto el botón).

PD : "Por sus actos les conoceréis".