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viernes, 30 de diciembre de 2011

Tres, seis, dos.

Tres platos, seis piñones, dos centímetros...


... para tocar el suelo con los pies.

PD: Aunque cuando se bajó, tampoco lo tocaba.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

"Realitys" de ETB.

Hace un tiempo, me enteré de que la hermana de un amigo participaba en un programa de la ETB: El conquistador del Aconcagua. Es uno de esos en los que parten de un grupo variopinto de personas y las van seleccionando/eliminando con diversas pruebas. La diferencia con otras historias de ese tipo es que, en este caso, el premio consistía en subir al Aconcagua; y con Juanito Oyarzabal para más señas. Obviando lo que de espectáculo conlleva todo el montaje, nos enganchamos al programa e incluso nos apuntamos a la web para recibir las novedades, etc.

Hace unas semanas recibí un correo electrónico. En él me ofrecían participar en la preselección para un nuevo "reality"(sic). Me remitían un cuestionario. Lo comenté con Nieves y lo mandé; por curiosidad, no es que tuviera la más mínima intención de meterme en ese tipo de historias, pero bueno. Al poco (y tan poco, dos días), me contestaron que estaba entre los candidatos. Tenía que ir a realizar el control físico a Anoeta un sábado; también había más días, en Bilbao, Vitoria y Pamplona.

Todavía no me habían dicho de qué iba el programa, sólo unas líneas. Era algo similar a lo que habían hecho hasta entonces, tipo monte/aventura, pero con otros alicientes. Bueno, un poco sí que me intrigaba. Así pues, el sábado en cuestión fui, a las nueve de la mañana, con Nieves y los muchachos, a Anoeta para que vieran a su padre en acción.

Las pruebas físicas consistían en correr un kilómetro; flexiones con los brazos, colgado de una barra; flexiones con los brazos, tumbado en el suelo; abdominales; y correr en bicicleta estática conectado a un chisme y a una máscara que te controla pulsaciones y no sé que más.

Menudo ridículo.

El tiempo establecido para el kilómetro terminó cuando no llevaba ni la mitad (y ya me había parado una vez); las flexiones con los brazos... digamos que entre cero y ninguna; las del suelo fueron mejor, unas veinte en el tiempo establecido; los abdominales también veinte (aunque me dieran más tiempo). Con la bici, lástima que no dejaran pasar a la familia porque creo que no me fue mal.

Tengo que decir que, en realidad, el ridículo no fue tan grande. Supongo que habían organizado las horas y la gente para que el nivel físico fuera más o menos similar y no nos deprimiésemos. Conmigo había un montón más de cuarentones, la mayoría de ellos con mi aspecto o sensiblemente peor. Bastantes se fueron fue tras la prueba del kilómetro y alguno más antes de pasar a la de la bici.

Antes de irnos, nos reunieron a los que quedábamos y nos explicaron en qué consistía el show. También nos hicieron firmar un documento de confidencialidad de manera que, hasta que recibiéramos los resultados, no podíamos comentar nada. Una vez conocidos podíamos hablar del tema porque ya habría salido anunciado en la tele.

Hoy he recibido los resultados; no estoy seleccionado. El motivo, no cumplo del todo el perfil. Hasta ahí bien, pero la explicación es... ¡porque estoy demasiado sano y delgado!

Como el papel que firmé ya no vale, os explico de qué va el programilla. Se trata de algo similar a lo del Conquistador pero con gente obesa y de pésima condición física. Durante el mes de julio, estarán en la zona de los Alpes, siguiendo una dieta de adelgazamiento y un entrenamiento en montaña. Dicen que la gente estará controlada en todo momento por médicos, dietistas y nutricionistas. Lo más gordo, con perdón, es que el ganador será el que más peso adelgace y consiga una mejor forma física.

En fin, menos mal. Evitaré hacer más comentarios hasta mañana. Estad atentos a la tele y veréis de qué va todo este asunto.

PD: En realidad no es el que más peso adelgace, sino el que más reduzca su IMC.

ACTUALIZACIÓN: Feliz 28 de diciembre.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Feliz Navidad.

Feliz Navidad.


"Que la Amistad guíe nuestros pasos".

PD: Y próspero año nuevo.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Tradiciones.

Como cada veintiuno de diciembre, la feria de Santo Tomás monopoliza el menú diario: txistorra en bocadillo, txistorra con huevos y patatas fritas, huevos con txistorra y sin patatas,... sólo se libra el desayuno (y por los pelos).

Damos la bienvenida al invierno y, en la familia, mantenemos las tradiciones. Montamos el árbol, el nacimiento, adornamos la casa y, el que suscribe, vuelve a pelearse con lo de siempre.


También es tradición prometer que no volverá a pasar.

PD: Menudo montañero estoy hecho. A ver quién quiere ir conmigo en cordada.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Largo camino hacia Zuni Pueblo.

El miércoles, asistí a la presentación del nuevo libro de Alber Vázquez, Largo camino hacia Zuni Pueblo.



Es Alber escritor de buenas novelas; novelas que da gusssto leerlas (así, con esa ese larga); novelas en un contexto histórico largamente documentado sobre el que construye su narración.

En esta ocasión, la trama se desarrolla, geográficamente, en esa zona de América que tan bien conocemos de los western. Es esa época anterior a la llegada del blanco anglosajón, mucho más blanco que el blanco español, quien más bien tendría un tono más curtido. Aún no estaba John Wayne, aunque sus habitantes ya eran, todos ellos, feos, fuertes y formales (que diría Loquillo). Españoles de sangre mezclada que buscaban su sitio en una tierra inmensa. Lo mismo negociaban que peleaban con decenas de tribus, quienes también tenían sus más y sus menos entre ellas. Vivir, matar, morir, vamos lo que se dice irse apañando hasta que llegue tu hora.

Comparaban el estilo de Alber en este libro con las novelas de a duro que, en otra época, vendían en los quioscos: indios, vaqueros, tiros,... Una literatura actualmente dignificada (con tapas duras y todo), si bien siempre habrá quien la mire de soslayo mientras pasea bajo su brazo las quinientas páginas del último best seller (su autor favorito, seguramente).

Begoña del Teso acompañó a Alber en la presentación, lo mismo que Ander, yo mismo y un grupo selecto de donostiarras que no hicimos caso del temporal y que disfrutamos, y compramos, el libro. Por cierto, tras Resiste Tucson, éste será el segundo libro de una trilogía, tetralogía o hasta donde llegue o le dejen llegar.

Yo ya tengo el mío, dedicado por el autor. Como futuro regalo de Navidad, no puedo comentarlo pero, habiendo leído sus dos anteriores, lo sufro con ansia.

PD: Alber, como todos nosotros, gusta de comer caliente, así que os recomiendo que compréis el libro.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Rutas pirenáicas.

Llegado el puente de diciembre (el del nueve, no el acueducto), dirigimos nuestros pasos a los pirineos, a Guasa, cerca de Jaca. Nuestros amigos ya llevaban allí unos días, y nos recibieron con los brazos abiertos y la casa caliente.

Atesorábamos en la mochila varias rutas. Durante una reciente cena, nuestro sherpa, me había comentado una pequeña selección, teniendo en cuenta el largo currículo de los montañeros del grupo: el ibón de Estanés, Canal Roya (hasta ver el ibón de Anayet) y el Pico de los monjes.

Documentadas las excursiones, el primer día caminamos hasta el ibón de Estanés desde Francia. Algunos riachuelos, un bosque de hayas, unas pocas manchas de nieve donde jugar, un par de rebecos y un regreso por campas herbosas; buen balance para poner las piernas a tono.



El segundo día reestudiamos la ruta; el canal Roya se nos iba a hacer muy largo. Hay que tener en cuenta el horario de invierno y las pocas horas de luz; el no madrugar, tampoco ayudaba demasiado. Así, mantuvimos el destino, el ibón de Anayet, pero modificamos el acceso, desde la estación de esquí de Formigal-Anayet. El cielo no se mostraba tan propicio y el valle era más angosto que el día anterior con lo que hacía más frío y la nieve pisada era más hielo que nieve. Durante varios largos, los niños fueron de la mano y el tiempo se fue estirando. Así, llegados a un punto de rocas cómodas, renunciamos cuando ya teníamos el collado a la vista. Mientras algunos comíamos y dejamos efímera constancia de nuestra presencia, otros se acercaron a un ibón cercano de nombre desconocido.



De reojo, vimos a una cuadrilla de chavales intentar bajar por las rocas heladas a las que habíamos renunciado. Cuando estuvimos de regreso en la estación, llegaron detrás nuestro. Hicimos bien, tardaron tres cuartos de hora, atascados en el paso.

El tercer día amaneció con una sobrecarga muscular de Adolfo. La ascensión al Pico de los monjes no parecía una invernal apropiada para los chavales. La opción de esperar en el ibón de Escalar (éste sí accesible) se perfilaba como aceptable pero por un lado el lesionado y, por otro, que no nos parecía correcto partir el grupo (y esperar un par de horas helándose en el ibón), hicieron que Nieves y los niños se quedaran a explorar los territorios cercanos a la casa.

Comenzamos la ruta desde la estación de Astún. El camino, aunque obvio, no estaba marcado en ningún momento. Nos cruzamos con un nutrido grupo de padres de familia con sus respectivos vástagos, descendiendo del ibón. Al llegar, pudimos ver sus rastros en la superficie helada. ¡Cuántas piedras!

Continuamos hasta el collado desde donde la vista del Midi d'Ossau nos cortó la respiración.



Seguimos subiendo. Llegados al corredor que daba acceso al pie del pico, Fitxi y Rebeca optaron por no continuar. Yo seguí con Ainhoa y Rafa pero, tras cruzar el paso helado, decidí que prefería sacar las fotos desde abajo y volví sobre mis huellas.

El resto del fin de semana fue un compensar el frugal bocadillo montañero con una deliciosa cena y disfrutar de una buena charla y grata compañía al calor de la chimenea.

PD: Espectacular el Midi del oso.

sábado, 3 de diciembre de 2011

La noche de la marmota.

Como en la película de Bill Murray, el viernes, en la sociedad de Iñaki, repetimos la cena de hace un par de meses. El mismo número de comensales; la misma proporción de hombres y mujeres, aunque Asun sustituyó a Rosa (el "mismo" número de letras en ambos nombres); los mismos primeros platos, revuelto en ambos casos (que fuera de morcilla no es trascendente, aunque sí imponente); guiso de cerdo de segundo, aunque de diferente parte (jamón versus costilla); tarta de hojaldre de postre. Ligeros cambios entre ambos días.

La conversación fue igualmente agradable y el debate sobre el mismo tema volvió a ser acalorado; octubre, los índices pluviométricos y la percepción subjetiva del clima. La diferencia con la primera cena fue sutil. Esta vez salió a la luz documentación, rápidamente diseccionada (a cachos para más señas) y resumida por uno de los ponentes, ofreciendo su particular interpretación de la misma. El debate fue decayendo en tanto que la noche y la digestión avanzaban, no llegando a ninguna postura común más allá de la deseable horizontalidad.

Amistad, conversación, gastronomía. Más allá del colesterol y de los picos de glucosa, tampoco pareció un mal día para quedarse atrapado.

PD: Ángel se acordó de la colección heredada de chapas de Asier y nos obsequió con un puñado de ellas; con sus respectivas historias.


PD2: En primer plano, la de la mejor cerveza; a su derecha, la de cereza, otro descubrimiento.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Calendario diciembre.

Ya se percibe el eco de la Navidad: los villancicos, el soniquete de la lotería, el ruido del papel de regalo, las campanadas de año nuevo, los martillazos en la mesa...



PD: ... al partir el turrón del duro.